¿Para qué inventar el taxi si ya existe Uber?
Seis formas de pensar que cambian cómo ves una empresa... y cómo inviertes.
Imagina que Uber ya existe. Sabes a qué hora llega el coche, quién te recoge, cuánto vas a pagar y por dónde vas a ir.
Y entonces aparece alguien y te dice que va a inventar algo nuevo: el taxi.
No sabrás dónde está, tendrás que salir a la calle a levantar la mano, y no sabrás ni el precio ni la ruta. Le dirías que está loco.
Esa forma de pensar al revés es la que usamos para analizar empresas. Y cambia por completo lo que ves.
Es solo una de las ideas que desmenucé con MikeCAGR, de Detrás del Inversor. Son casi tres horas, pero la tienes por capítulos: ve directo a lo que te interese.
Dentro, además hablamos de:
Por qué la tesis no es la empresa, sino la persona que la dirige.
El único error que de verdad te puede hundir (y no es perderte un x4).
Por qué la empresa que fabrica el cinturón de tu avión puede subirte el precio cuando quiera, y se lo compras igual.
Por qué un Tesla es un caballo de Troya: pagas por el coche y, sin darte cuenta, acabas trabajando gratis para ellos.
Por qué eres rico el día que puedes irte a la playa un miércoles sin pensar en el alquiler.
Puedes ver la charla entera aquí:
No entres por mí; entra por las ideas. Si solo te llevas la del taxi, ya habrá valido la pena.
Te mando un fuerte abrazo y que la fuerza de Buffett te acompañe.
P.D.: También confieso por qué tuiteé a propósito que Uber no tenía ningún riesgo. Era una trampa, y funcionó:




